viernes, 23 de octubre de 2009

RIESGOS QUIMICOS

El Riesgo químico es aquel riesgo susceptible de ser producido por una exposición no controlada a agentes químicos la cual puede producir efectos agudos o crónicos y la aparición de enfermedades. Los productos químicos tóxicos también pueden provocar consecuencias locales y sistémicas según la naturaleza del producto y la vía de exposición. En muchos países, los productos químicos son literalmente tirados a la naturaleza, a menudo con graves consecuencias para los seres humanos y el medio natural. Según de que producto se trate, las consecuencias pueden ser graves problemas de salud en los trabajadores y la comunidad y daños permanentes en el medio natural. Hoy en día, casi todos los trabajadores están expuestos a algún tipo de riesgo químico porque se utilizan productos químicos en casi todas las ramas de la industria. De hecho los riesgos químicos son los más graves.

Contenido

• 1 Factores que determinan el tipo de efecto tóxico que puede provocar un producto químico
• 2 Vías de penetración
o 2.1 Inhalación
o 2.2 Absorción cutánea
o 2.3 Ingestión
• 3 Sustancia o materia química peligrosa
o 3.1 Explosivos
o 3.2 Inflamables
o 3.3 Extremadamente inflamable
o 3.4 Comburentes
o 3.5 Corrosivos
o 3.6 Irritante
o 3.7 Nocivos
o 3.8 Tóxicos
o 3.9 Muy tóxicos
o 3.10 Radiactivos
o 3.11 Contaminante biológico
o 3.12 Peligroso para el medio ambiente
• 4 Tipos de productos químicos
o 4.1 Sólidos
o 4.2 Polvos
o 4.3 Líquidos
o 4.4 Vapores
o 4.5 Gases
• 5 Actividades en las que se está expuesto a riesgos químicos
• 6 Los efectos de los productos químicos en el medio ambiente
• 7 La exposición a productos químicos tóxicos
• 8 Evaluación de riesgos
o 8.1 Comunicación de riesgos
o 8.2 Control de riesgos
• 9 Normas para reducir el riesgo derivados del almacenamiento
• 10 Preparación y eliminación de desechos
• 11 Véase
• 12 Enlaces externos

Factores que determinan el tipo de efecto tóxico que puede provocar un producto químico
La composición química de la sustancia. La forma material del producto. La vía de penetración del producto químico en el organismo.
Vías de penetración
Inhalación
Las partículas muy finas, los gases y los vapores se mezclan con el aire, penetran en el sistema respiratorio, siendo capaces de llegar hasta los alvéolos pulmonares y de allí pasar a la sangre. Según su naturaleza química provocarán efectos de mayor a menor gravedad atacando a los órganos (cerebro, hígado, riñones, etc.). Y por eso es imprescindible protegerse. Las partículas de mayor tamaño pueden ser filtradas por los pelos y el moco nasal, donde quedarán retenidas.
Algunos de los gases tóxicos que actúan por absorción inhalatoria:
• Monóxido de carbono
• Ácido cianhídrico
• Sulfuro de hidrógeno
• Vapores de mercurio
Otras intoxicaciones pueden ser producidas por absorción de vapores procedentes de disolventes como:
• Benceno
• Metanol
• Nitrobenceno
Absorción cutánea
El contacto prolongado de la piel con el tóxico, puede producir intoxicación por absorción cutánea, ya que el tóxico puede atravesar la barrera defensiva y ser distribuido por todo el organismo una vez ingresado al mismo. Son especialmente peligrosos los tóxicos liposolubles como los insecticidas y otros pesticidas.
Ingestión
La sustancia ingerida conlleva un riesgo específico dependiendo de su naturaleza, siendo diferente la gravedad del accidente y la urgencia de su atención, la cual nunca es menor. Algunas sustancias muestran su efecto tóxico de forma inmediata, especialmente aquellos de acción mecánica (como los corrosivos), pero otros no lo hacen hasta después de su absorción en el tubo digestivo, distribución y metabolización, por lo cual pueden aparentar ser inocuos en un primer momento.
Sustancia o materia química peligrosa
Es todo material nocivo o perjudicial, que durante su fabricación, almacenamiento, transporte o uso, puede generar o desprender humos, gases, vapores, polvos o fibras de naturaleza peligrosa, ya sea explosiva, inflamable, tóxica, infecciosa, radiactiva, corrosiva o irritante en cantidad que tengan probabilidad de causar lesiones y daños a personas, instalaciones o medio ambiente.
Según su peligrosidad se clasifican en:
Explosivos
Sustancias y preparaciones que pueden explotar bajo efecto de una llama o que son sensibles a los choques o fricciones. Por ejemplo: Nitroglicerina Precaución: evitar golpes, sacudidas, fricción, flamas o fuentes de calor.
Inflamables
Sustancias y preparaciones: que pueden calentarse y finalmente inflamarse en contacto con el aire a una temperatura normal sin empleo de energía o que, en contacto con el agua o el aire húmedo, desenvuelven gases fácilmente inflamables en cantidades peligrosas. Por ejemplo: Benceno, Etanol, Acetona, etc. Precaución: evitar contacto con materiales ignitivos (aire, agua).
Extremadamente inflamable
Sustancias y preparaciones líquidas, cuyo punto de inflamación se sitúa entre los 21 ºC y los 55 ºC. Por ejemplo: Hidrógeno, Etino,Éter etílico, etc. Precaución: evitar contacto con materiales ignitivos (aire, agua).
Comburentes
Sustancias que tienen la capacidad de incendiar otras sustancias, facilitando la combustión e impidiendo el combate del fuego. Por ejemplo: Oxígeno, Nitrato de potasio,Peróxido de hidrógeno, etc. Precaución: evitar su contacto con materiales combustibles.
Corrosivos
Estos productos químicos causan destrucción de tejidos vivos y/o materiales inertes. Por ejemplo: Ácido clorhídrico, Ácido fluorhídrico, etc. Precaución: No inhalar y evitar el contacto con la piel, ojos y ropas.
Irritante
Sustancias y preparaciones no corrosivas que, por contacto inmediato, prolongado o repetido con la piel o las mucosas, pueden provocar una reacción inflamatoria. Por ejemplo: Cloruro de calcio, Carbonato de sodio, etc. Precaución: los gases no deben ser inhalados y el contacto con la piel y ojos debe ser evitado.
Nocivos
Sustancias y preparaciones que, por inhalación, ingestión o penetración cutánea, pueden implicar riesgos a la salud de forma temporal o alérgica. Por ejemplo: Etanal, Dicloro-metano, Cloruro de potasio, etc. Precaución: debe ser evitado el contacto con el cuerpo humano, así como la inhalación de los vapores.
Tóxicos
Sustancias y preparaciones que, por inhalación, ingestión o penetración cutánea, pueden implicar riesgos graves, agudos o crónicos a la salud. Por ejemplo: Cloruro de bario, Monóxido de carbono, Metanol, etc. Precaución: todo el contacto con el cuerpo humano debe ser evitado.
Muy tóxicos
Por inhalación, ingesta o absorción a través de la piel, provoca graves problemas de salud e inclusive la muerte. Por ejemplo: Cianuro, Trióxido de arsenio, Nicotina, etc. Precaución: todo el contacto con el cuerpo humano debe ser evitado.
Radiactivos
Sustancias que emiten radiaciones nocivas para la salud.
Contaminante biológico
Materiales contaminados con microorganismos presuntamente patógenos.
Peligroso para el medio ambiente
El contacto de esa sustancia con el medio ambiente puede provocar daños al ecosistema a corto o largo plazo. Precauciones: debido a su riesgo potencial, no debe ser liberado en las cañerías, en el suelo o el medio ambiente. Tratamientos especiales tienen que ser tomados.
Estas sustancias se representan con símbolos de reconocimiento universal, que se denominan pictogramas, que se representan en caracteres negros sobre fondo amarillo, a excepción del que representa sustancias nocivas o irritantes, que se representan sobre fondos naranjas para evitar la confusión con las señales de tránsito.
Tipos de productos químicos
La forma material de un producto químico puede influir en como penetra en el organismo y en alguna medida en el daño que provoca. Las principales formas materiales de los productos químicos son sólidos, polvos, líquidos, vapores y gases.
Sólidos
Los sólidos son las formas de los productos químicos que es probable que ocasionen envenenamiento químico, aunque algunos pueden provocar envenenamiento si tocan la piel o pasan a los alimentos cuando se ingieren. Los productos químicos en forma sólida pueden desprender vapores tóxicos que se pueden inhalar, y los sólidos pueden ser inflamables y explosivos, además de corrosivos para la piel.
Polvos
Los polvos son pequeñas partículas de sólidos. El principal peligro de los polvos peligrosos es que se pueden respirar y penetrar en los pulmones. Las partículas más pequeñas son las más peligrosas porque pueden penetrar en los pulmones y tener efectos dañinos, o bien ser absorbidas en la corriente sanguínea y pasar a partes del organismo, o pueden causar lesiones a los ojos. En determinadas condiciones los polvos pueden explotar, por ejemplo en silos de cereales o en harineras.
Líquidos
Muchos productos químicos líquidos desprenden vapores que se pueden inhalar y ser sumamente tóxicos, según la sustancia de la que se trate. La piel puede absorber las sustancias químicas líquidas. Algunos productos pueden dañar inmediatamente la piel y otros pasan directamente a través de la piel a la corriente sanguínea por lo que pueden trasladarse a distintas partes del organismo. Las humedades y los vapores son a menudo invisibles.
Vapores
Muchas sustancias químicas líquidas se evaporan a temperatura ambiente, lo que significa que forman un vapor y permanecen en el aire. Los vapores de algunos productos químicos pueden irritar los ojos y la piel y su inhalación puede tener consecuencias graves en la salud. Los vapores pueden ser inflamables o explosivos.
Gases
Es fácil detectar la presencia de gases por su color o por su olor, pero hay otros gases que no se pueden ver ni oler en lo absoluto y sólo se pueden detectar con un equipo especial. Algunos gases producen efectos irritantes inmediatamente y otros pueden advertirse únicamente cuando la salud esta gravemente dañada. Los gases pueden ser inflamables o explosivos.
Actividades en las que se está expuesto a riesgos químicos
• Actividad docente y de investigación en laboratorios.
• Tareas de soldadura.
• Operaciones de desengrase.
• Operaciones de fundición.
• Destilaciones, rectificaciones y extracciones.
• Limpieza con productos químicos.
Los efectos de los productos químicos en el medio ambiente
Muchos empleadores no conocen los riesgos de los productos químicos tóxicos y a menudo no saben cómo eliminar con seguridad los desechos químicos. A consecuencia de ello, a menudo se limitan a "botar" los desechos químicos en la naturaleza, por ejemplo, en el océano, los ríos, los lagos, los campos, los caminos vecinales, etc. A veces, esos vertederos están en la comunidad en que usted y su familia viven y trabajan. Las sustancias químicas tóxicas que se eliminan inadecuadamente pueden acabar en el agua potable, en los lugares en que juegan los niños, en los terrenos en que se cultivan o en los alimentos que comemos, etc.

Todos los países están luchando hoy día con el problema de los desechos químicos y de cómo eliminarlos permanentemente y con seguridad. La mejor solución que se ha encontrado hasta la fecha es utilizar vertederos aprobados especialmente y bien mantenidos que evitan que las sustancias químicas se filtren al agua subterránea y a las zonas de viviendas o cultivos. Nunca es una solución arrojar los productos químicos al océano, pues pueden tener consecuencias graves: las sustancias pasan a la cadena alimentaria, destruyen la vida marina, vuelven a las orillas, etc.

La exposición a productos químicos tóxicos

La exposición a productos químicos tóxicos puede provocar también tasas mayores de accidentes laborales. Por ejemplo, los productos químicos como los solventes y los asfixiantes pueden frenar las reacciones de un trabajador al afectar a su sistema nervioso o reducir la cantidad de oxígeno que llega a sus pulmones. La lentitud en reaccionar puede ser muy grave (e incluso fatal) si el trabajador se encuentra en una situación peligrosa que exige una respuesta inmediata. Lamentablemente, cuando sucede un accidente, a menudo la dirección echa la culpa al trabajador, afirmando que no ha tenido cuidado. Esta tendencia a "echar la culpa a la víctima" es otro motivo más para conocer los productos con los que se trabaja, cuidar que se apliquen las adecuadas medidas de control y conocer los derechos que el trabajador tiene. "Si se trabaja con productos químicos sin las protecciones adecuadas se pueden provocar accidentes graves."

Evaluación de riesgos
Es un proceso que reúne las disciplinas como química, biología, toxicología, epidemiología y estadísticas en un intento para determinar la severidad de un riesgo para la salud por exposición a una sustancia dada. El primer paso consiste en tratar de identificar el peligro realizando pruebas con animales o examinando datos de exposición y las posibilidades de experimentar en efecto adverso sobre la salud. También se intenta determinar como es que la gente queda expuesta y con que magnitud.
Comunicación de riesgos
Facilita la transferencia exacta de información entre los científicos que evalúan el riesgo con las dependencias gubernamentales que lo controlan y el público.
Control de riesgos
Implica ética, igualad, economía y otras cuestiones que forman parte de las interacciones gubernamentales, políticas y sociales. La eliminación del asbesto en los edificios públicos es un ejemplo de control de un riesgo. Otro ejemplo de control de riesgo es la prohibición del uso de clorofluorurocarbonos (CFC) a causa de los daños que están causando a la capa de ozono de la tierra.
Cuando evalué los riesgos de su propia vida, tenga presente que los epidermólogos han encontrado muy pocos agentes ambientales que estén vinculados claramente al cáncer, por ejemplo. Otro ejemplo es el uso de enjuague bucal con alto contenido de OH, se ha informado que el riesgo de cáncer de la boca aumenta 1,5 veces.
Normas para reducir el riesgo derivados del almacenamiento
• Mantener la cantidad almacenada al mínimo operativo
• Considerar las características de peligrosidad de los productos y sus incompatibilidades.
• Agrupar los de características similares.
• Separar los incompatibles.
• Aislar o confinar los de características especiales.
• Comprobar etiquetados.
• Llevar un registro actualizado de productos almacenados.
• Emplear armarios de seguridad.

Preparación y eliminación de desechos
Los desechos no deben eliminarse directamente. Un sistema muy usado es agruparlos en diferentes recipientes colectores, clasificando y rotulando cada uno de ellos según el tipo de sustancias que se va a desechar. Para la posterior eliminación de estos, recomendamos contratar a alguna empresa especializada en la tarea. Antes de la eliminación de un producto, deben leerse las frases R y las S y toda indicación del fabricante derivada de su manipulación....

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